Semana Santa

Viernes Santo en Alhaurín el Grande

Escrito el 28/02/2014
Vera Cruz Alhaurín


Es nuestro día grande. El Viernes Santo despierta un cúmulo de sentimientos que rompen en un ahogado silencio, cuando el Santo Sepulcro y María Santísima de la Soledad, salen de la Ermita para recorrer las calles del pueblo, bajo la primera luna llena de cada primavera.

Nuestros actos comienzan con la estremecedora representación de la Crucifixión de Cristo. En el atrio del Convento, previo a la representación de la muerte de Jesús en la Cruz, Judas enloquece y se arrepiente de haberlo entregado justo antes de poner fin a su vida. Su lamento y sus gritos, retumban en el interior de las conciencias de todos los visitantes con esta escalofriante escena.




Después, el cortejo que lleva a Jesús al Gólgota, se abre paso entre la muchedumbre para seguir estremeciendo nuestros corazones. Jesús se encuentra ante María, su Madre, es colgado junto a los dos ladrones y le dan muerte en la Cruz mientras una tormenta resuena en el cielo de Alhaurín el Grande.

Desclavado, su cuerpo sin vida recibe el último adiós de su Madre María y es Enterrado ante la tristeza de todas las personas que silencian la calle Convento.


Al término de la representación de la Crucifixión, las luces se vuelven a apagar, para la salida del Santo Entierro de Cristo. Declarada por el Ayuntamiento de la localidad, Procesión Oficial de la Semana Santa de Alhaurín el Grande en 1961, la procesión del Viernes Santo es la más conmovedora de cuantas se celebran en nuestro pueblo.

El silencio se adueña de las calles por las que pasa el cortejo procesional y forma un inseparable matrimonio con el respeto, cuando las campanas del Convento suenan a muerte y los nazarenos empiezan a salir de nuestra Casa Hermandad. En el seno de la procesión, y en primer lugar, sale del interior de la Ermita del Convento, el Santo Sepulcro.


Después, no muy lejos, como queriendo no perderlo de vista, el trono de María Santísima de la Soledad, abandona el interior de nuestro templo, para seguir los pasos del cuerpo de su hijo, ya sin vida.

El cortejo procesional es acompañado musicalmente por la Banda de Música de "La Pepa" que interpreta la Marcha Fúnebre al bajar y subir por calle Convento. Tras la Virgen de la Soledad, suena música de capilla por varios componentes de la Banda de la Santa Vera Cruz. También participan en la procesión diversos personajes de La Pasión en Vivo.

Es nuestro Viernes Santo y le invitamos desde estas líneas a sentirlo y descubrirlo si no tuvo ocasión de ello.